Esta semana un proyecto español ha puesto cifras a algo que en Talat llevamos tiempo defendiendo: la sostenibilidad industrial no se construye a base de buenas intenciones, sino de datos bien aprovechados. El caso lo protagoniza DIENERTEX, una iniciativa validada estos días por el Instituto Tecnológico de la Energía (ITE) junto con ATEVAL y el Clúster de la Energía de la Comunitat Valenciana, y su lectura va mucho más allá del sector textil en el que ha nacido.