Esta semana ha salido a la luz un dato que resume mejor que cualquier informe hacia dónde va la industria: DFactory Barcelona, el mayor polo de Industria 4.0 del sur de Europa, va a triplicar su superficie, pasando de 17.000 a 60.000 m² antes de que acabe el año, con una inversión de 50 millones de euros. El proyecto opera hoy a ocupación completa, con 44 empresas instaladas, y prevé generar 1.500 empleos directos y 5.000 indirectos tras la ampliación. En Cataluña, las empresas especializadas en Industria 4.0 ya suman 1.447 —el triple que hace cuatro años— y representan el 2,6% del PIB regional.