La demanda de sistemas de refrigeración en edificios en toda la Unión Europea ha crecido de forma constante en las últimas décadas—y todos los indicadores apuntan a que seguirá aumentando en los próximos años.
Esta tendencia, impulsada por el cambio climático, plantea un desafío urgente: garantizar el confort térmico de forma sostenible.
En este contexto nace el proyecto CoolLIFE, financiado por el programa LIFE de la Unión Europea y coordinado por Eurac junto a un consorcio internacional de organizaciones. Su objetivo: ofrecer herramientas de código abierto que permitan integrar soluciones de refrigeración ecológicas en los procesos de toma de decisiones, tanto en el ámbito público como privado.