Una herramienta para mapear la demanda
El principal resultado del proyecto es CoolLIFE, una herramienta online que permite mapear la demanda de refrigeración de espacios en edificios en toda la UE. Esta herramienta ofrece información detallada a distintas escalas, desde cuadrículas urbanas de 100 x 100 metros hasta panorámicas continentales, permitiendo identificar las zonas con mayor necesidad de refrigeración y planificar soluciones energéticamente eficientes.
CoolLIFE no solo muestra datos energéticos. También incorpora análisis de coste-beneficio, aspectos regulatorios y datos sobre comportamiento del usuario, estilo de vida y expectativas de confort, adaptando las soluciones a factores culturales y geográficos. Entre sus funciones, también incluye mecanismos de respuesta a la demanda, optimizando el uso de la energía renovable en momentos clave.
Centro de Conocimiento CoolLIFE
Complementando a la herramienta, el proyecto ha desarrollado el Centro de Conocimiento CoolLIFE, un repositorio online alineado con los principios FAIR (Encontrable, Accesible, Interoperable y Reutilizable). Este centro reúne artículos científicos, datos, informes, resultados de proyectos y otros recursos clave sobre refrigeración de espacios en Europa.
Los contenidos se pueden localizar fácilmente mediante búsquedas por palabra clave y descargarse en formatos abiertos como CSV, Excel o PDF, facilitando su reutilización por parte de responsables políticos, investigadores y profesionales del sector.
Apostar por la refrigeración eficiente
Actualmente, el mercado europeo de refrigeración está dominado por sistemas tradicionales de compresión de vapor, responsables del 99% del consumo. Las soluciones alternativas, como la refrigeración pasiva, natural o basada en fuentes renovables, siguen siendo poco conocidas y aplicadas.
CoolLIFE busca revertir esta situación, ofreciendo herramientas accesibles para facilitar decisiones informadas, promover tecnologías limpias y contribuir a un sistema energético más eficiente y justo.
El proyecto finalizará en octubre de 2025, pero sus herramientas seguirán estando disponibles como recursos abiertos. Una apuesta clara por un futuro donde refrigerar nuestros espacios no suponga un coste climático.